Uso responsable del celular y redes
uso responsable del celular y las redes
Hoy, el reto es aprender a usar estas poderosas herramientas para difundir valores, acuerdos, puntos de vista y, por qué no, desacuerdos, pero de forma decente.
Recientemente, hemos sido testigos del poder de las redes sociales, tanto para informar como para desinformar: fotos de ayer presentadas como de hoy, audios sensacionalistas, videos sin contexto, publicaciones que se inician con un ambiguo “me cuentan”, “me envían” , “me dicen que”, “la comunidad informa”. Allí, hay espacio para todo tipo de rumores y suposiciones, menos para la verdad.
Recientemente, hemos sido testigos del poder de las redes sociales, tanto para informar como para desinformar: fotos de ayer presentadas como de hoy, audios sensacionalistas, videos sin contexto, publicaciones que se inician con un ambiguo “me cuentan”, “me envían” , “me dicen que”, “la comunidad informa”. Allí, hay espacio para todo tipo de rumores y suposiciones, menos para la verdad.
Con tristeza, diariamente somos testigos de cómo unos pocos utilizan las redes sociales, poderosas herramientas de comunicación, para agredir al otro (por lo que sea), especialmente cuando se trata de asuntos álgidos en la política, la religión, el fútbol o, en definitivo, por cualquier pretexto. Esa creación que pretendía dar vía libre a la libertad de expresión se ha convertido en un espacio de censura, d e maltrato contra todo aquel que manifieste una idea contraria, que no piense igual que yo. Se busca, en medio de una democracia, el “unanismo”.
El problema no son las redes: el problema somos los usuarios que usamos mal esas herramientas que están en nuestras manos.
a continuación 10 recomendaciones para el uso adecuado de las redes sociales:
a continuación 10 recomendaciones para el uso adecuado de las redes sociales:
1- No aceptar solicitudes de amistad a desconocidos.
Muchas veces fingen ser otra persona para ganarse la confianza de la víctima antes de pedir información o dinero.
2-Utilizar contraseñas seguras.
Es recomendable utilizar claves “fuertes” y difíciles de descifrar. A su vez, no utilice las mismas para todas sus aplicaciones o sitios. Por último, mezcla diferentes caracteres, intercalando números, mayúsculas y minúsculas.
3- No revelar información personal.
Como direcciones, número de teléfono, número de cuentas bancarias, entre otros.
4- No realizar click en cualquier sitio web o enlace.
Muchas veces aparece publicidad falsa, lo cual podría tratarse de un virus y poner en peligro los datos personales.
5- Desactivar el GPS o Google Maps.
Habilitarlo solo cuando sea necesario; de lo contrario se comparte la ubicación actual del dispositivo móvil.
6- Actualizar o descargar un antivirus.
Sirve para la protección, detección y eliminación de los diversos virus que existen y circulan por Internet.
7- Configurar las preferencias de privacidad en cada aplicación.
Evite que las mismas puedan acudir a la sección de privacidad y datos personales.
8- Deshabilitar cuentas viejas en desuso.
Evite correr el riesgo de dejar datos e información personal.
9- Recordar y ser consciente al publicar.
Una vez que se publica información en un sitio, se queda allí para siempre.Aunque existe la posibilidad de eliminar la cuenta o el contenido, no es seguro saber si alguien ya ha realizado una captura de pantalla o si ha compartido la información con un tercero.
10- Controlar el uso que hacen los niños de Internet.
Resulta extremadamente importante enseñarle a los menores la forma segura de utilizar las redes sociales. Dialogar sobre los riesgos que conllevan ciertas conductas online, no entablar conversación con extraños, establecer un límite de horario y saber identificar contenido apto para ellos mismos.
Muchas veces fingen ser otra persona para ganarse la confianza de la víctima antes de pedir información o dinero.
2-Utilizar contraseñas seguras.
Es recomendable utilizar claves “fuertes” y difíciles de descifrar. A su vez, no utilice las mismas para todas sus aplicaciones o sitios. Por último, mezcla diferentes caracteres, intercalando números, mayúsculas y minúsculas.
3- No revelar información personal.
Como direcciones, número de teléfono, número de cuentas bancarias, entre otros.
4- No realizar click en cualquier sitio web o enlace.
Muchas veces aparece publicidad falsa, lo cual podría tratarse de un virus y poner en peligro los datos personales.
5- Desactivar el GPS o Google Maps.
Habilitarlo solo cuando sea necesario; de lo contrario se comparte la ubicación actual del dispositivo móvil.
6- Actualizar o descargar un antivirus.
Sirve para la protección, detección y eliminación de los diversos virus que existen y circulan por Internet.
7- Configurar las preferencias de privacidad en cada aplicación.
Evite que las mismas puedan acudir a la sección de privacidad y datos personales.
8- Deshabilitar cuentas viejas en desuso.
Evite correr el riesgo de dejar datos e información personal.
9- Recordar y ser consciente al publicar.
Una vez que se publica información en un sitio, se queda allí para siempre.Aunque existe la posibilidad de eliminar la cuenta o el contenido, no es seguro saber si alguien ya ha realizado una captura de pantalla o si ha compartido la información con un tercero.
10- Controlar el uso que hacen los niños de Internet.
Resulta extremadamente importante enseñarle a los menores la forma segura de utilizar las redes sociales. Dialogar sobre los riesgos que conllevan ciertas conductas online, no entablar conversación con extraños, establecer un límite de horario y saber identificar contenido apto para ellos mismos.
poreso recuerda que: "la tecnología es un siervo útil pero un jefe peligroso"
La comunicación y barreras en la comunicación en el entorno escolar con el uso indebido del celular.
Los adolescentes son un grupo de población especialmente vulnerable en poder desarrollar conductas de riesgo relacionadas con internet y las nuevas tecnologías, al estar en una edad que se caracteriza por tener dificultades para medir los riesgos, la falsa sensación de invulnerabilidad, la necesidad de socializar.
Los problemas asociados a las nuevas tecnologías que con más frecuencia aparecen a los jóvenes están relacionados con el uso desmedido de estos y con problemas de seguridad personal, ello eclipsa las ventajas múltiples señaladas de las nuevas tecnologías y las conversiones en herramientas que pueden provocar graves daños en los adolescentes . Nombramos a continuación los problemas más frecuentes.
- Falta de privacidad y uso indebido de datos personales. Los adolescentes suelen hacer uso de las nuevas tecnologías sin tomar las necesarias precauciones de seguridad, por lo que los jóvenes y los niños ponen en riesgo su intimidad, y pueden estar dejando totalmente desprotegida información personal sensible.
- Exceso de información disponible. La numerosa información expuesta a través de las nuevas tecnologías supone un riesgo en cuanto al tiempo invertido en encontrar información concreta, tanto en su localización como en su filtrado, restando tiempo a otras actividades diarias de mayor importancia.
- Información inapropiada. Ese mismo exceso de información facilita que los adolescentes encuentren a través de las nuevas tecnologías información inapropiada, no confiable, no verificada, que pueden influir en la percepción del mundo que les rodea y en su propia conducta. Internet cuenta con múltiples informaciones referentes a la violencia, el racismo, movimientos radicales, violencia de género, homofobia, prácticas sexuales…
- Aislamiento social y retraso en el desarrollo de las habilidades sociales. El uso continuado de las nuevas tecnologías por los adolescentes puede generar aislamiento social al dejar de realizar actividades con los grupos sociales de pertenencia y con ello, pueden verse afectadas las habilidades sociales, imprescindibles para muchos entornos.
- Nuevas vias para el acoso. Uno de los mayores problemas que ha provocado internet es generar nuevas vías para el acoso, facilitando el anonimato y los perfiles falsos. En el ámbito online se denomina ciberbullying al acoso llevado a cabo utilizando las nuevas tecnologías, se trata de someter a la persona acosada a través de humillaciones y chantajes, así como amenazas, mediante el uso o difusión de información, fotografía o vídeos privados o personales a través de las redes sociales, aplicaciones como Whatsapp, etc. El ciberbullying, o acoso escolar online, es algo que está proliferando entre los jóvenes de manera alarmante. Otra nueva vía muy preocupante de acoso online es el grooming , una serie de conductas y acciones deliberadas llevadas a cabo por un adulto con la finalidad de ganarse la amistad de un menor de edad conectando con él emocionalmente e intentando disminuir sus inhibiciones para poder abusar sexualmente de él.
- Favorece el sedentarismo y sobrepeso . En muchas ocasiones las nuevas tecnologías restringen el espacio del juego y las actividades de ocio al uso de los dispositivos electrónicos, sin apenas movilidad, lo que está favoreciendo el sedentarismo, y con ello el sobrepeso en los adolescentes.
- Dificultades para conciliar el sueño . Existe una relación directa entre la calidad e higiene del sueño y el mal uso de las nuevas tecnologías. Se ha establecido recientemente el término Vamping para definir el uso de las nuevas tecnologías hasta altas horas de la madrugada antes de dormir , algo también en aumento en la población más joven. La explicación científica que subyace a este fenómeno es que en la retina de nuestros ojos existen células que reciben luz brillante durante el día y envían mensajes al cerebro indicando que es momento de estar despierto. El cerebro frena asi la liberacion de la hormona del sueño hasta que llega la noche, cuando vuelve a generarla nuevamente. Pero si los ojos reciben luz directa durante la noche, como la que emiten los aparatos electrónicos, el cerebro no logrará percibir la diferencia entre día y noche, pudiendo causar esto trastornos del sueño como insomnio o pesadillas.
- Adicción a las nuevas tecnologías . Algunos adolescentes usan las nuevas tecnologías durante un largo período de tiempo ya no sólo por la búsqueda de gratificación, al considerar el uso de las nuevas tecnologías una actividad placentera era, sino ta mbién para reducir el nivel de ansiedad que les produce el hecho de no utilizarlas. Es decir, han llegado al punto en el que se han vuelto adictos a las nuevas tecnologías, y si no las usan, sufrirán gran ansiedad.
En el artículo 61 del manual de convivencia: Uso adecuado del celular
Dice que El uso adecuado de las herramientas tecnológicas es una responsabilidad compartida entre
el Estado, los establecimientos educativos y los padres de familia.
Mientras el Ministerio de Educación emite las orientaciones para el tema, en la IE San
Vicente se establece el debido uso de los celulares con los siguientes lineamientos:
1. Durante las clases se permitirá el uso del celular previa autorización del docente de
la clase, para actividades de apoyo a la clase. Se deja en claro que no es obligación
de la estudiante tener o traer al establecimiento educativo un celular; ni una clase
Selecciones de aparato, marca, calidad o capacidad.
2. En los eventos institucionales comunes no está permitido el uso del celular para
ninguna clase de actividad, durante estos programas el celular debe estar en modo
silencio y debidamente guardado.
3. Para los momentos de descanso, horas sin clase, cambios de jornada, el estudiante
que necesite la utilizacion del celular, debe pedir la autorizacion de un Coordinador(a)
o de un docente.
4. A los padres de familia y/o acudientes se les solicita respetar el horario de las clases,
no interrumpir a los estudiantes con llamadas o mensajes. En caso de urgencia
comunicarse con las lineas telefonicas de las sedes educativas.
5. En las situaciones de uso indebido del celular, el estudiante podrá ver inmersa en
un proceso disciplinario de acuerdo con este Manual de Convivencia.
También en el Articulo 86. La agresión electrónica .
Toda acción que busque afectar negativamente a otras personas a través de medios electrónicos. Incluye la divulgación de fotos o videos íntimos
o humillantes en Internet, realizando comentarios insultantes u ofensivos sobre otras personas
por medio de redes sociales (Twitter, Facebook, YouTube, entre otros) y enviar correos
electrónicos o mensajes de texto insultantes u ofensivos; tanto de manera anónima como
cuando se revela la identidad de quien los envía (Decreto 1965 de 2013, artículo 39).


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